La vida,
a veces nos coloca en posiciones
imposibles
incómodas
insospechadas;
sencillamente,
de pronto,
se pone del revés
y entonces,
nos permite,
desde esa incomodidad
irrenunciable,
comprender lo
desapercibido
pues, da la tregua
precisa
en que
la escucha,
la contemplación
y la aceptación
se abrirán paso
la mirada se serena
en ese lugar
ahí o en cualquier otro
las flores del río
van a estar
floreciendo
mientras
se hace el cauce
preciso
para que fluya
libre
y, a su costado,
las grandes encinas
suelen
dar reposo
y , también, a veces
con su silencio
ayudan al silencio
Esta en el aire
la certeza, lo mismo que la luz
en la mirada.
Está observándose así,
con extraña distancia y asombrado,
la novedad de verse
deshacerse
su mundo y no saber
que todo lo que ha sido se lo está llevando el aire...